Cómo funciona esta calculadora
Esta herramienta compara el coste real de comprar, hacer renting o leasing del mismo coche, con tus propios números. No parte de un vehículo ni una cuota concretos, tú introduces el precio, el kilometraje, el plazo y las condiciones que te ofrecen, y la calculadora traduce las tres opciones a una cifra comparable, el coste mensual equivalente.
El cálculo tiene en cuenta lo que casi ningún comparador incluye por defecto, el valor de reventa estimado si compras, la deducción de IVA si eres autónomo o empresa, la deducción del 15% en IRPF si aplica, y las ayudas del Plan Auto+ según el tipo de motor. También reparte los costes recurrentes, seguro, mantenimiento, ITV, impuesto de circulación, entre las tres opciones según lo que ya incluya tu cuota de renting o leasing.
No hay ningún resultado favorecido de partida. La calculadora no gana comisión por recomendarte renting sobre compra ni al revés, así que el resultado depende solo de los datos que introduzcas.
Qué mirar antes de decidir
IMPORTANTE
- El precio de compra al contado casi nunca es el dato que decide. Lo que decide es cuánto usas el coche, porque el reparto de costes fijos (seguro, ITV, impuestos) cambia mucho según los kilómetros al año.
- Si eres autónomo o empresa, la deducción de IVA en renting y leasing puede cambiar el resultado por completo frente a comprar, sobre todo con vehículos eléctricos, donde además puede haber diferencias en el porcentaje deducible según el tipo de vehículo.
- El valor de reventa es la variable que más se suele infravalorar al comparar compra con renting. Un coche que se deprecia rápido hace que comprar salga peor de lo que parece a primera vista.
- Las ayudas del Plan Auto+ no son iguales para todos los motores. Un eléctrico puro recibe más ayuda que un híbrido enchufable en la mayoría de convocatorias, y eso puede inclinar la balanza hacia renting o leasing si el vehículo que buscas no está entre los más beneficiados.
Para quién suele compensar cada opción
Comprar suele salir mejor cuando vas a mantener el coche muchos años, haces pocos kilómetros al año, o puedes pagarlo al contado y evitar intereses. Es la opción con más control a largo plazo, pero también la que asume el riesgo de depreciación.
Renting suele compensar si prefieres cuota fija sin sorpresas, cambias de coche cada 3 o 4 años, o eres autónomo y quieres deducir IVA sin inmovilizar capital. A cambio, nunca eres propietario del vehículo.
Leasing queda en un punto intermedio, cuota mensual como el renting, pero con opción de compra al final. Suele interesar a quien quiere flexibilidad ahora sin descartar quedarse el coche más adelante.
Si quieres el contexto completo antes de decidir, en Comprar, Renting o Leasing tienes la comparativa detallada de cada opción, en Ayudas y Fiscalidad cubrimos el Plan Auto+ y las deducciones de IRPF e IVA, y en Coste Real desglosamos seguro, mantenimiento y depreciación con cifras reales.